Si se rompe un diente puede llegar a provocar problemas de salud bucal que se pueden evitar si se trata la fractura a tiempo. Para ello es aconsejable pedir una cita urgente con el dentista que será el encargado de evaluar la profundidad de la fractura y ofrecer la solución que más se adecue a las necesidades del paciente.

Será necesario guardar el trozo de diente roto y enjuagarse la boca con suavidad para así eliminar los restos de suciedad que se encuentren en la boca. Una vez realizado este proceso, se calmará la hinchazón poniendo hielo o algo que rebaje la inflamación en la zona afectada.

Por último, es muy importante lavar el diente sin que se llegue a tocar la raíz, con cuidado de no frotar y de no tragarse el diente al tratar de protegerlo. Además, se podrá taponar la herida con una gasa en caso de sangrado para detener la hemorragia.

Una vez se ha sufrido la fractura de un diente, es importante saber que existen diferentes fracturas dentales para determinar el grado de riesgo que se corre. En primer lugar, la fisura del esmalte es aquella que afecta únicamente al esmalte del diente, sin embargo, la fractura de esmalte y dentina afecta a su vez a la dentina, pudiendo llegar a sentir sensibilidad dental.

Otra de las fracturas que son bastante perjudiciales y dañinas es la fractura del esmalte, dentina y daño en el nervio, lo que significa que la lesión ha llegado a la zona en la que se ubica el tejido nervioso y los vasos sanguíneos, por lo tanto, suele dar dolor y conlleva gran riesgo de perder el diente. Por último, la fractura de raíz es la más grave ya que afecta a la propia raíz del diente y puede resultar difícil salvar la pieza.

¿Cómo se produce la rotura de dientes?

La rotura de los dientes puede darse en cualquier edad, desde los más mayores a los más pequeños, debido a que son muchas las causas por las que se puede producir una rotura de una pieza dental.

Existen diferentes motivos por los cuales se pueden romper los dientes, en primer lugar, y la más común, al recibir un impacto o traumatismo surgido por un accidente, caídas o golpes que provocan la fractura de algún diente o pieza dental.

También pueden darse debido a masticar algo duro, al morder demasiado fuerte un alimento duro se puede provocar una rotura del diente, por lo que es recomendable evitar el uso de los dientes para acciones como abrir botellas o masticar huesos, frutos secos, caramelos, etc.
El bruxismo es otra de las causas por las que se puede llegar a estropear un diente, el roce de los dientes y las tensiones que vienen dadas por el bruxismo provocan un deterioro en los dientes, lo que puede conllevar a la rotura de estos. A su vez, los dientes con caries suelen ser más débiles por lo que son más propensos a poder romperse. Para evitarlo se aconseja tratar este tipo de enfermedades y tener revisiones periódicas con el dentista.

Por último, la descalcificación o falta de calcio produce que el esmalte dental y otras partes del diente estén más débiles y por lo tanto tengan más facilidad para romperse, en este caso se recomienda vigilar los nutrientes que se ingieren con analíticas de sangre de vez en cuando y tener buenos hábitos de higiene dental.

Opciones para reparar un diente roto

Gracias a la odontología moderna, hay diferentes soluciones para reparar un diente roto. Lo único que se necesita saber es si el paciente tiene el diente roto o fracturado. De esta manera el dentista podrá tratar mejor el problema al dar una solución más efectiva. Algunos de los tratamientos que existen para este problema son:

  • Coronas: pueden ser útiles para cubrir toda la porción afectada, siendo una de las soluciones más convenientes para los dientes rotos. Estas son más gruesas que las carillas y restauran la forma y apariencia del diente, suelen estar hechas de metal, porcelana y cerámica.
  • Carillas: son hechas a medida con porcelana o material de resina compuesta, son una solución estética y restauradora bastante popular entre los pacientes, debido a que se mejora la sonrisa, siendo el principal objetivo los problemas dentales y estéticos.
  • Implante y adhesión dentales: el implante dental es un proceso por el que los dentistas extraen el diente roto y fijan un implante, mientras que la adhesión dental es un proceso menos complicado para el diente roto, se utiliza un simple chip de material compuesto para corregir y mejorar la apariencia del diente, después una luz azul endurece la moldura que fija el diente.
  • Tratamiento de conducto: si se tiene un diente roto en el que la pulpa está infectada en el espacio vacío del diente, muchos dentistas apuestan por este tratamiento, eliminando la infección y colocando una corona para evitar que la infección se propague.
  • Empastes: son uno de los procedimientos dentales más seguros que utilizan los dentistas para reparar dientes rotos. Este es un procedimiento beneficioso si se han sufrido caries en los dientes, principalmente porque es indoloro.
  • Por último, los selladores dentales: son ideales para agujeros dentales ya que protegen el diente infectado y agrietado, estos actúan como una barrera contra las bacterias que causan caries y daño en los dientes, los dentistas lo colocan en la parte posterior del moral y los premolares.

Sin duda, en caso de producirse la rotura de un diente, será imprescindible ponerse en contacto con tu dentista de confianza para garantizar que no hay problemas mayores.