La falta de hueso para colocar implantes dentales puede parecer una barrera para realizar el tratamiento. Sin embargo, en la actualidad existen técnicas regenerativas que ofrecen solución a personas que antes tenían como única opción viable una dentadura removible. 

Si te encuentras en esta situación, te ofrecemos una guía para entender qué ventajas tiene realizar una regeneración de hueso antes de colocar un implante y qué otras opciones existen si no es posible en tu caso.

¿Qué son los implantes dentales y cuáles son sus ventajas?

Un implante dental es el sustituto de la raíz de un diente, consiste en un elemento metálico que se inserta quirúrgicamente en el hueso maxilar, debajo de las encías. Una vez implantados en el lugar seleccionado, el dentista puede colocar sobre ellos las coronas o puentes fijos que reemplazarán a las piezas dentales perdidas.

Entre las ventajas de ponerse un implante dental encontramos:

  • Durabilidad. La raíz está hecha de titanio y con buenos cuidados los implantes dentales han demostrado durar muchos años.
  • Naturalidad. Nada se acerca más a un diente real que los implantes dentales. De hecho, se pueden moldear y colorear para que coincidan con tus dientes existentes.
  • Fortalecimiento de mandíbulas. Los implantes dentales no solo evitan que la mandíbula se deteriore, sino que realmente estimulan el crecimiento óseo.
  • Protección de los dientes sanos. Si perdemos un diente, tiene sentido sustituirlo con un implante dental lo antes posible para evitar futuras complicaciones, ya que tan pronto como perdemos un diente, los que lo rodean comenzarán a desviarse.

Sin embargo, para colocar un implante es necesario tener un hueso adecuado que lo soporte, ya que si no hay una base sólida de hueso dental, el implante y la corona no estarán fijados adecuadamente y no podrán soportar las fuerzas de masticación y presión de nuestros dientes y el implante fracasará. 

Pero, ¿qué ocurre si tenemos falta de hueso? ¿Podemos colocar implantes dentales?

¿Cómo se produce la falta de hueso en el maxilar y la mandíbula?

  • Reabsorción ósea 

La falta de hueso dental maxilar superior o inferior se debe en la mayoría de los casos ha tres razones:

  1. Al perder un diente se reabsorbe el hueso alveolar (el que rodea la raíz de tus dientes), por eso es muy recomendable sustituir los dientes perdidos por implantes dentales. 
  2. Pérdida de hueso por periodontitis avanzada. La enfermedad periodontal si no es tratada dará lugar a la retracción del hueso y de las encías.
  3. El roce de la dentadura postiza mal ajustadas acaban desgastando también la cantidad de hueso debido al movimiento y fricción de la prótesis.

Por ello, para evitar la reabsorción ósea, recomendamos reemplazar los dientes perdidos por implantes dentales lo antes posible con un dentista especializado.

  • Anatomía y morfología de los senos paranasales

El seno maxilar se encuentra debajo de la órbita ocular, en el hueso maxilar superior, al lado de las fosas nasales. Estas cavidades con forma de pirámide forman los senos paranasales de nuestra cara.

Dependiendo de la morfología y anatomía de cada persona los senos maxilares pueden tener mayor diámetro.

Esto provoca en ocasiones que la cantidad de hueso en algunos pacientes, incluso jóvenes, sea insuficiente siendo necesario aumentar hueso para un tratamiento con implantes dentales.

¿Qué sucede si tienes falta de hueso y te colocan un implante dental?

La colocación de implantes dentales con poco hueso es contraproducente. Al no haber una base ósea suficiente, las posibilidades de fracaso de un implante dental son muchísimo más altasEl implante es el sustituto de la raíz del diente perdido, por lo cual si no tienes suficiente hueso o de buena calidad, el implante dental no tendrá un buena base al cual estar anclado y poco a poco irá perdiendo estabilidad hasta finalmente caerse.

Por eso, el diagnóstico previo a colocar un implante es importantísimo para determinar la cantidad y calidad del hueso de la zona donde se colocará el implante. Una vez realizado el diagnóstico existen tratamientos previos como la regeneración ósea o injerto de hueso, o bien los implantes cigomáticos. ¿En qué consisten cada uno de ellos?

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Regeneración ósea, la solución para la falta de hueso ¿Cómo se realiza el injerto de hueso?

Recomendamos la regeneración ósea o injerto de hueso pues es el tratamiento más predecible, seguro y estable que existe hoy en día. A lo largo de los años ha demostrado que no solo es una excelente forma de darle soporte a un implante, sino también a toda la estructura mandibular, por lo cual es un tratamiento de salud que beneficia a toda tu boca aportando fortaleza y soporte a tu boca. 

Sin embargo, las técnicas regenerativas son bastante complejas, por lo que deben ser hechas por odontólogo especialista en regeneración ósea con mucha experiencia para que esta intervención tenga éxito. Motivo por el cual la mayoría de los odontólogos no lo contemplan como plan de tratamiento.

Los casos de implantes dentales con falta de hueso (o sin falta de hueso) necesitan un riguroso diagnóstico con radiografías en 3D del paciente para determinar la calidad y cantidad de hueso alveolar y definir si es necesaria la regeneración ósea previa a la colocación del implante.

Como siempre decimos, un tratamiento caro es uno que se tiene que repetir varias veces por falta de un buen diagnóstico y experiencia, es mejor realizar un buen tratamiento a la primera que nos garantice estabilidad, aunque el proceso sea un poco más lento.

Cabe añadir que con los injertos de hueso, la estética que se puede conseguir es mucho mejor, pues podemos modificar y mejorar la línea de la sonrisa y la estética que se quiera conseguir en la fase de rehabilitación oral (cuando se coloca la prótesis). 

  • ¿En qué consiste el injerto de hueso artificial? 
  1. Mediante un injerto óseo de hueso sintético o por autotransplante en el maxilar o en la mandíbula conseguimos ganar anchura y altura ósea para poner el implante.
  2. Después de la extracción los especialistas en injerto de hueso dental para el maxilar realizan la regeneración ósea aplicando material de hueso artificial que hará que el implante se consolide.
  3. Una vez regenerado el hueso se pueden colocar los implantes necesarios y, posteriormente, la prótesis sobre los implantes. 
  4. El postoperatorio de una cirugía con implantes dentales con injerto de hueso no suele provocar muchas molestias para el paciente. Normalmente, puede necesitar un día de reposo, en el caso de que haya inflamación, e ir a trabajar al día siguiente.

Implantes cigomáticos. Nuestra opinión

Un implante cigomático es un implante dental mucho más largo que se coloca en los huesos de los pómulos (cigoma), por lo cual solo se pueden colocar en el maxilar superior donde se encuentran los pómulos. 

Los implantes cigomáticos se suelen proponer como tratamiento a personas que necesitan reponer una gran parte de dientes o la totalidad de ellos en el maxilar superior y son la única opción cuando el maxilar superior es atrófico y la regeneración ósea está contraindicada por problemas médicos o problemas anatómicos.

En una rehabilitación total del maxilar superior con implantes cigomáticos, en el mismo día de la cirugía se colocan 4 implantes anclados al pómulo y, en ese mismo día, se coloca la prótesis atornillada a los implantes. Por tanto, es un tratamiento bastante rápido en el que el resultado se puede observar el mismo día de la cirugía.

En nuestra opinión, aunque a priori es un tratamiento que ofrece ventajas como la rapidez y carga inmediata de prótesis, solo recomendamos este tratamiento como última opción, pues a largo plazo los implantes cigomáticos suelen tener complicaciones.

  • Posibles problemas de los implantes cigomáticos 

A pesar de ser un tratamiento rápido, encontramos algunas desventajas:

  1. Periimplantitis. Cuando los implantes dentales se infectan, la solución es relativamente sencilla en un implante clásico, mientras que en los implantes cigomáticos el tratamiento de la infección es más compleja debido a la profundidad en la que están colocados y, por ende, la profundidad de la infección.
  2. Menos predictibilidad y menos bibliografía que lo ampare. Además, al estar solo anclado a la punta y al no estar osteointegrado es probable que no sea estable a lo largo del tiempo. 

¿Necesitas un implante dental y no tienes hueso suficiente? Pide una primera cita dónde nuestros profesionales considerarán cuál es la mejor solución para ti.